Los circos
son una diversión humana pero un sufrimiento animal.
En la pista,
su recompensa son las humillaciones y castigos. Cuando no
están delante de
los focos, estas hermosas criaturas diseñadas para
vivir en libertad junto a sus
congéneres, permanecen encerrados con grilletes en
oscuros vagones. Estas
vidas de reclusión y soledad los envejecen prematuramente.
Un elefante vive
unos 70 años en libertad. En el circo muere con 14
años
Los zoos, la cárcel de animales
Los zoológicos son instituciones anticuadas,
que sólo evolucionando pueden ocupar un lugar digno
en nuestra sociedad. Podrían admitirse moralmente
los zoos, sólamente si cumplieran con una función
de investigación y reintroducción de especies
en sus hábitats naturales, cuando éstas están
en peligro de extinción o sufran otros problemas
en su medio. En todo el mundo, los zoos evolucionan, y comienzan
a perder su antigua función de "exhibición
de animales" para convertirse en instituciones conservacionistas.
En España, desgraciadamente la mayoría de
los zoos aún no cumplen estas funciones. En un estudio
realizado en 1993 por Adena/WWF, sólo 3 zoológicos
españoles (Jerez de la Frontera, Barcelona y Madrid)
se encontraban en buen estado según los estándares
internacionales, y ninguno de ellos desempeñaba totalmente
las funciones conservacionistas. Respecto al supuesto "valor
educativo", no hay que olvidar que los animales se
encuentran en cautividad, por lo que exhiben comportamientos
atípicos y anormales. Los medios audiovisuales son
mucho más eficaces para mostrarnos la Naturaleza
en todo su esplendor.
Dentro de los zoos, no hay que olvidar los famosos "Aquarium":
una de las prisiones más crueles concebidas, en las
que delfines y orcas viven en condiciones enormemente distintas
a las que conocen. Vivir en una pequeña piscina,
cuando están habituados a recorrer distancias que
llegan a los cientos de kilómetros diarios, les vuelve
locos. Además, el agua "sintética"
(con cloro y salada artificialmente) que respiran les hace
enfermar. La mueca del delfín, que nos parece a los
humanos una sonrisa, es una de las grandes ironías
de la naturaleza: los delfines en cautividad son seres tristes
y desquiciados.
El
nefasto comercio y tráfico de especies
Es un gran negocio que mueve miles de millones al año.
La compra y venta de animales "exóticos"
ha contribuido y contribuye una gran amenaza para la desaparición
de muchas especies y del equilibrio natural. Mas de las
tres cuartas partes de los animales capturados mueren durante
su captura y en el transporte, antes de llegar a su destino,
la tienda, donde permanecerán enjaulados hasta ser
comprados.
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