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| REANIMACIÓN |
Un masaje cardíaco
y la respiración artificial, administrados en el momento
oportuno, pueden salvar la vida del perro. La respiración
y el ritmo cardíaco pueden fallar a consecuencia de
un accidente, por envenenamiento o ahogamiento. Si falla el
corazón o la respiración, debemos avisar al
veterinario mientras intentamos reanimar al animal. Para evitar
lesiones cerebrales es imprescindible que se reanude enseguida
el flujo hacia la cabeza de sangre rica en oxígeno.
Su corazón tiene que recuperar el funcionamiento en
pocos minutos. |
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| Respiración
artificial |
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1.
Si creemos que el perro no respira, debemos
apoyar firmemente la oreja sobre su pecho, para intentar oír
los latidos de su corazón; si éste todavía
funciona habrá que aplicarle la reanimación
"boca a hocico". Si no podemos oír el corazón
habrá que empezar por el masaje cardíaco.

2.
Con el perro echado sobre un costado, nos
aseguramos de que el cuello está estirado hacia adelante.
Eliminamos cualquier obstaculación que hubiera en la
boca y le sacamos la lengua. Si ha resultado herido en el
hocico, el perro tomará aire por la boca y la lengua
podría dificultarle la respiración.

3.
Manteniendo el cuello del animal tan recto como sea
posible, cogemos su hocico con las manos y soplamos por las
fosas nasales durante unos tres segundos, para inflar sus
pulmones. El pecho debería expandirse. Paramos dos
segundos y repetimos la operación.

4.
Podemos comprobar que el corazón sigue latiendo palpando
debajo de la paletilla del perro o pegando el oído
a su pecho. Si el corazón late, seguiremos con la reanimación
hasta que el perro respire por sí mismo. Si su corazón
se detiene tendremos que aplicarle inmediatamente masaje cardíaco.

5.
El procedimiento del masaje cardíaco es como sigue:
Colocamos la palma de la mano justo debajo de la paletilla,
en la parte izquierda del pecho. Situamos encima la otra mano
y, a continuación, presionamos firmemente con ambas
manos, hacia abajo y hacia adelante, en dirección al
cerebro. Esto impulsará la sangre del corazón
hacia el cerebro. Se repite seis veces, a intervalos de un
segundo.

6.
Tras esos seis masajes le damos respiración "boca
a hocico". Se continúa alternando ambas técnicas
hasta que el corazón empieza a latir; a continuación
seguimos con la reanimación. |
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Acción de
emergencia
Antes de empezar con la respiración artificial debemos
conseguir que el corazón lata. Cuando se da un masaje
cardíaco no debemos preocuparnos por si magullamos alguna
costilla o aplicamos demasiada presión. Se trata de una
cuestión de vida o muerte. En particular, en los perros
grandes es necesario ejercer mucha fuerza para conseguir que
el corazón impulse la sangre. Se debe mantener el masaje
cardíaco durante al menos diez minutos. No es aconsejable
intentar reanimar al perro mientras sus latidos siguen siendo
débiles. La respiración artificial puede mantener
vivo al animal herido hasta conseguir ayuda veterinaria. |
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| Ahogamiento |
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1.
Como al perro le encanta nadar, a veces puede ocurrir
que entre en una piscina o estanque y luego no sepa salir.
Al debilitarse tragará agua, que hay que sacarle
de la boca, además de limpiar las vías respiratorias
antes de empezar la respiración artificial.
2.
Si se trata de un perro pequeño, se levanta,
cogiéndole justo por encima del corvejón,
para permitir que salga de los pulmones tanta agua como
sea posible. Podemos agitar moderadamente al perro inconsciente,
pero sin violencia. Si sigue sin respirar, se le tiende
de costado y se aplica respiración artificial.

3.
Si se trata de un perro grande, se le echa sobre
un costado, con la cabeza en una posición lo más
baja posible. Se le levantan las patas traseras lo más
alto que podamos, para ayudar a vaciar de agua los pulmones.
Dejamos que el agua drene durante 30 segundos, y a continuación
empezamos con la respiración "boca a hocico",
hasta que el perro empiece a jadear.

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Advertencia
Estanques y piscinas deberían estar cubiertos o vallados,
para prevenir accidentes. Cuando paseemos con el perro cerca
del agua tendremos que tener especial cuidado. Deberíamos
impedir que el perro entre en el mar cuando está turbulento,
o en ríos de fuerte corriente. |
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