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REANIMACION |
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En una situación
de emergencia, un accidente de tráfico, por ejemplo,
una intervención rápida puede salvar la vida
de nuestro gato.
Afortunadamente, ese tipo de emergencias
es poco frecuente, pero se presentan sin avisar y dejan poco
tiempo o ninguno para conseguir ayuda profesional. Si el gato
queda inconsciente y su respiración y su pulso se han
detenido, debemos conseguir que alguien llame a un veterinario
mientras nosotros intentamos reanimar al animal.
Para estar seguros de que el gato tiene oportunidad
de recuperarse, la reanimación se debe llevar a cabo
siguiendo las directrices que se dan aquí (o las que
marque el veterinario). El gato puede sufrir fallos cardíacos
o respiratorios como consecuencia de un ahogamiento, una descarga
eléctrica o un envenenamiento.
Para que pueda sobrevivir tiene que recuperar
su ritmo cardíaco o respiratorio en los minutos siguientes
al accidente. |
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Respiración artificial |
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1. Se retira el
collar y se tiende al gato de costado. Le abrimos la boca
y se elimina cualquier fluido que pudiera obstruir el paso
del aire.

2. Si
se ha detenido la respiración del gato, pero su corazón
sigue latiendo, habrá que recurrir a la respiración
artificial. Con una toalla se saca la lengua de la boca, para
despejar la garganta. Esto puede estimular su respiración,
devolviendo la consciencia al animal.
3.
Si el gato permanece inconsciente, colocando las manos sobre
su pecho aplicamos una ligera presión. Esto hará
que expulse el aire de los pulmones, permitiendo que éstos
se llenen de aire fresco. Se repite la operación cada
cinco segundos, hasta que el gato recupere la respiración.

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Masaje cardiaco |
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Si el gato está inconsciente y no muestra signos
de respiración ni pulso, habrá que intentar
la estimulación de su corazón. Para ello colocamos
los dedos sobre su pecho, a la altura de la axila, y presionamos
suavemente, pero con firmeza. Se repite cinco o seis veces,
a intervalos de un segundo. Se alterna con la respiración
artificial durante unos diez minutos, pasados los cuales
es poco probable que este procedimiento tenga éxito.

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Respiración boca a boca |
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1.
Si la cavidad torácica ha resultado dañada,
puede que los pulmones no se llenen de forma automática
y que tengamos que insuflar aire en ellos. Sujetamos al gato
en posición vertical, manteniéndole la boca
cerrada.

2. Se
sopla a través de sus fosas nasales durante dos o tres
segundos, para inflar sus pulmones. El movimiento del pecho
será claramente visible. Se hace una pausa de dos segundos
y se repite la operación.

3.
Se continúa con la reanimación hasta que el
gato empiece a respirar por sí mismo. Un método
alternativo consiste en soplar simultáneamente por
la nariz y la boca del animal.

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| ADVERTENCIA
Las técnicas de reanimación aquí descritas
sólo se deben aplicar si el gato está inconsciente
y no responde a los estímulos normales.
No hay que emplear una fuerza excesiva o exagerada, ya que
esto podría dañar todavía más
al gato. |
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Ahogamiento |
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1.
A la mayoría de los gatos no les gusta estar cerca
del agua, pero siempre se puede producir algún accidente,
un gatito que cae en un estanque o una piscina, por ejemplo.
2.
Se saca al gato del agua y se le seca rápidamente con
una toalla. Si el gato está conmocionado, habrá
que extraer el agua de sus pulmones. Se levanta al gato cabeza
abajo, agarrándole firmemente por las patas traseras
a la altura del corvejón.

3.
Se agita al gato hacia abajo vigorosamente (pero no violentamente)
para que expulse el agua de los pulmones. Si no aparecen síntomas
de que reanuda la respiración, habrá que recurrir
a las técnicas de reanimación. Hay que dar calor
al animal tan pronto como sea posible.

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