Cachorros
requetelimpios sin pasar por el baño
Tu perrito está algo
sucio y no huele muy bien. Sin embargo, no lo puedes bañar
porque está en pleno período de vacunación.
¿Qué hacer? Existen otras formas eficaces para
mantenerlo bien limpio sin poner en riesgo su salud.
MANTO
Un champú en
seco
El primer lavado que recibe
el pequeño se lo da su madre a base de lametones; después,
él mismo se encargará de la labor. Sin embargo,
no siempre el cachorro llega a nuestras manos con el manto
limpio: más aún si en el criadero no se han
ocupado de este detalle. Para ello, lo mejor es lavarle con
un champú en eco específico para cachorros.
Cómo: agitar bien el pote de champú y aplicar
por todo su manto con cuidado de no alcanzar ojos, boca y
oídos. Dejar actuar unos instantes y efectuar un masaje
para que el producto penetre bien. Por último, refregar
con una toalla y cepillar a fondo.
Cuándo: como máximo, una vez cada quince días.
Incluso menos si no se ensucia demasiado. Cuando el veterinario
lo apruebe, se le podrá bañar con agua y champú
evitando que queden restos de humedad y que no esté
expuesto a corrientes de aire.

OJOS
¡Fuera lagrimas!
Hay ciertas razas de lágrima
fácil; no queremos decir que sean sensibles, sino que
segregan más sustancia lagrimal que otras. No es síntoma
de enfermedad ni nada grave, pero conviene limpiar sus ojos
cada poco. ¿Por qué? Las zonas de pelo que entran
en contacto con las lágrimas terminan adquiriendo un
tono marrón rojizo resultado de la oxidación…y
esto acaba por irritar la epidermis. Estas son algunas de
las medidas que conviene tomar:
Cómo: mantener su
cabeza inmovilizada – la ayuda de otra persona puede
ser necesaria-, ya que, con toda seguridad, las primeras veces
no se dejará tocar en esta zona. Hay que tener cuidado
y limpiar con suavidad el contorno de los ojos.
Cuándo: en razas de pelo largo como el Afgano, a diario;
en perros de manto corto como el Chihuahua, una vez por semana.
Con qué: utilizar gasas esterilizadas humedecidas con
suero fisiológico (de venta en farmacias). También
es posible mojarlas en una solución fría de
agua previamente hervida con sal.
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DIENTES
Comida y cepillo
La mejor forma de evitar infecciones y acumulación
de sarro en las piezas dentarias es alimentando al cachorro
con comida seca. Con dos meses de edad, ya debería
haberse acostumbrado a este alimento. Pero, además,
podemos ayudar a que su dentadura reluzca como una sábana
blanca si la limpiamos de vez en cuando con pasta y cepillo
de dientes específicos para perros. Estas dos simples
prácticas – comida seca y cepillado- facilitarán
el control del crecimiento y caída de las piezas de
leche y le mantendrán a salvo de futuras anomalías.
Con qué: sobra decir que el pequeño se merece
una comida de alta gama indicado para su tamaño y actividad.
En cuanto al cepillo de dientes, éste debe tener unas
cerdas suaves para no dañar sus jóvenes encías:
consultar al veterinario sobre la pasta dentífrica
más adecuada… Aunque mojar el cepillo en una
solución de agua hervida con sal también resulta
adecuado.
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OREJAS
Por dentro y por fuera
También en esta zona
hay que prestarle atención, sobre todo si se trata
de un cachorro de orejas grandes y caídas. No hay que
olvidar que la suciedad y las partículas extrañas
sienten predilección por esconderse en esta parte del
cuerpo… y si no se controla con periocidad, un pequeño
acúmulo de suciedad puede convertirse en una montaña
– mitad cerumen, mitad porquería – en muy
poco tiempo. Por no hablar del riesgo de otitis y otros males
de oído. Por ello, conviene practicar los siguientes
cuidados:
Cómo: Ayudándose con ambas manos, sostener la
oreja del cachorro y refregar con suavidad una toallita específica
para este uso. La cara externa también debe limpiarse
con otra toallita. Bajo ningún concepto utilizar bastoncillos
de algodón, pues podríamos causar un auténtico
estropicio si se alcanza la membrana del tímpano corriendo
el riesgo de perforarlo.
Cuándo: una vez a la semana en ejemplares de orejas
largas y colgantes (Beagle, Setter, Cocker…), más
susceptibles a la acumulación de cerumen. En cachorros
de orejas erguidas (Husky, Siberiano, Pastor Belga…),
basta con efectuar una limpieza cada dos o tres semanas.
Con qué: en comercios especializados se pueden adquirir
botes de toallitas indicadas para esta rutina, impregnadas
en una solución antiséptica. Pero en caso de
urgencia, una gasa humedecida en suero fisiológico
o en agua hervida con sal cumple la misma función.
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