
Castración
en Machos
Esta es una práctica
habitual para prevenir comportamiento sexual inaceptable,
reducir agresividad, y prevenir la reproducción accidental
o indiscriminada. Sin embargo, muchos propietarios de perros
y otras mascotas eligen no castrar a sus perros, a pesar
de los beneficios.
La castración,
¿afecta el comportamiento?
Los únicos comportamientos que se afectarán
por la castración son aquellos que están bajo
la influencia de las hormonas masculinas (leer más
abajo). El temperamento, entrenamiento, personalidad, y la
habilidad de "trabajar" del perro son resultado
de la genética y de la crianza, y no de las hormonas
masculinas. La castración no sirve para "calmar"
a un perro nervioso, y a menos que a un perro castrado se
lo sobre alimente o no se lo ejercite en forma adecuada, no
hay razón para que se vuelva obeso o haragán.
¿En qué
consiste la castración?
La castración en perros machos es la remoción
quirúrgica de los testículos, o orquiectomía.
El procedimiento requiere anestesia general. Se realiza una
incisión en la parte delantera del escroto y se remueven
ambos testículos, dejando el escroto intacto. Las vasectomías
no se realizan, ya que es necesaria la esterilización
y la remoción de las hormonas masculinas que proveen
los beneficios médicos y de comportamiento.
¿Qué
comportamientos van a mejorar luego de la castración?
Como hemos dicho, sólo aquellos que son "generados"
por las hormonas masculinas pueden ser reducidos o eliminados
por la castración. A pesar que las hormonas desaparecen
del sistema en forma casi inmediata luego de la castración,
los comportamientos masculinos pueden desaparecer en el curso
de algunos días, o en otros casos gradualmente luego
de algunos meses.
Comportamientos
sexuales indeseables
Atracción hacia las perras, vagar las calles,
montar y masturbación pueden ser reducidos o eliminados
gracias a la castración. Estudios han demostrado que:
Vagar las calles: existe
una mejora moderada en el 70% de los perros, con mejora marcada
en un 40%.
Montar: Mejora moderada en un 70% de los perros, mejora marcada
en un 25%
En un estudio, la castración condujo a una reducción
de la agresión hacia otros perros en la casa en un
tercio de los casos, y hacia otras personas de la familia
también en un tercio de los casos. Hacia perros desconocidos,
en un 20%, y hacia personas desconocidas, sólo en un
10% de los casos.
Marcación de orina. La mayoría de los perros
adultos levantan la pata al orinar. En lugar de vaciár
completamente sus vejigas, la mayoría de los perros
retienen orina para depositarla en otros objetos verticales.
Algunos machos tienen un deseo de marcar tan fuerte que hasta
lo hacen dentro de la casa. La castración reduce la
marcación en el 80% de los perros, con mejoras marcadas
en un 40% de los perros.
Agresión. Todo perro agresivo debe ser castrado. Como
mínimo, esto servirá para prevenir su reproducción,
impidiendo así que se perpetúe cualquier rasgo
genético de agresión. La castración puede
eliminar o reducir algunas formas de agresión (las
influenciadas por las hormonas masculinas).
¿Existen
beneficios adicionales para la castración?
Beneficios médicos: la castración elimina
la posibilidad de cáncer testicular, y reduce enormemente
las posibilidades de enfermedad prostáticas, dos problemas
extremadamente comunes y serios en perros machos de edad.
La mayoría de los perros de mayor edad desarrollan
enfermedad prostática o tumores testiculares si llegan
a ser lo suficientemente viejos. La castración tambien
puede reducir el riesgo de tumores y hernias perianales.
Control de población:
Tal vez uno de los temas más importantes es que millones
de perros son sacrificados cada año en refugios de
animales y antirrábicos. Castrar a los machos es tan
importante como esterilizar a las hembras cuando se trata
de controlar la sobrepoblación.
¿Cuáles
son los riesgos de la castración?
Hoy en día, con la amplia selección
de agentes anestésicos y el monitoreo que se realiza,
es extremadamente raro que existan complicaciones a causa
de la anestesia o cirugía durante la castración.
La mayoría de los
animales jóvenes y saludables se recuperan sin incidentes.
A menudo, la mayor preocupación no es la cirugía
o la anestesia, sino la recuperación, dado que hay
que asegurarse que los perros no se laman excesivamente la
incisión hasta que se esté totalmente cicatrizada.
El cuidado constante, la aplicación de cremas o sprays
amargos, o el uso de un collar isabelino, serán requeridos
si se observa que el perro se lame excesivamente luego de
la castración.
Castración
en perros maduros
Cuando se considera castrar a un perro maduro, debes
poner en la balanza los beneficios y los riesgos asociados
a la anestesia y a la cirugía. Dado que la cirugía
de castración casi nunca se asocia con complicaciones,
la preocupación principal es la anestesia. Si se considera
la castración como un procedimiento separado por una
causa médica (agrandamiento de próstata, tumores
testiculares o perianales), entonces hay un beneficio significativo
hacia la salud del perro, a su calidad de vida, y tal vez
hacia su longevidad, al realizar esta operación. Si
el perro exhibe comportamientos indeseables que pudieran ser
mejorados por la castración (vagar, masturbación,
montar, agresión a otros perros, interés sexual
excesivo, o marcación), también pudiera existir
un beneficio significativo a partir de la castración.
Si bien no es infalible,
un exámen físico, una serie de análisis
de sangre y orina, y cualquier prueba adicional que tu veterinario
sienta que haga falta para tu perro (por ejemplo, electrocardiogramas,
radiografías de tórax) pueden ayudar a determinar
si tu mascota tiene algún riesgo significativo frente
a la anestesia. Estas pruebas también ayudan al veterinario
para decidir cuál protocolo de anestesia será
el más adecuado para tu mascota. Debido a que muchas
mascotas maduras requieren anestesia para otros procedimientos,
los beneficios pueden acrecentarse, y el número de
anestesias aplicadas reducirse, al realizar la castración
en conjunto con el otro procedimiento.
¿Cuál
es la mejor edad para una castración preventiva?
Se han realizado un número de estudios que
demuestra que la castración es tan efectiva para reducir
problemas masculinos de comportamiento, como lo es para prevenirlos.
Esto significa que ya sea que a la mascota se la castre luego
de su pubertad (por ejemplo al año o mayor), o previo
a la pubertad (por ejemplo a los dos meses de edad) los efectos
en el comportamiento serán los mismos. Existe, sin
embargo, evidencia que los perros que tienen experiencia sexual
tienen más posibilidades de retener sus hábitos
sexuales luego de la castración, comparado con aquellos
perros que han tenido poca o ninguna experiencia sexual antes
de la castración. Últimamente, se ha dicho que
la castración debe ser realizada tan pronto como sea
posible, para asegurarse que se haga antes que la mascota
tenga oportunidad de reproducirse. Esto es especialmente importante
en refugios de animales, ya que les permite asegurarse que
cada perro dado en adopción ya estará castrado.
A la fecha, los estudios
demuestran que la castración es segura, que no tiene
efectos a largo plazo en la salud o en el comportamiento,
sin importar la edad en la que se realice. Muchos refugios
y clínicas veterinarias comienzan a castrar a la edad
de los dos meses. Estos indican que por lo general la cirugía
es más corta y que la recuperación es más
rápida y con menor molestia post-operatoria en estos
animales más jóvenes. Una vez que los perros
son adoptados en sus nuevas casas, la mayoría de los
veterinarios recomiendan a que todas sus vacunas estén
completas antes de admitir a la mascota para cirugía.
Sin embargo, si la anestesia general es requerida por algún
motivo antes de completar la batería de vacunas, este
sería un momento excelente para considerar la castración.
En resumen, no hay pruebas
que existan beneficios de comportamiento o de salud para esperarse
a que el perro madure para realizarle la castración.
Mi perro tiene testículos
retenidos. ¿Qué significa esto?
Durante el desarrollo fetal, o al poco tiempo de
nacer, los testículos descenderán al escroto.
En algunos perros, posiblemente por predisposición
genética, uno o ambos testículos pueden no descender
al escroto. Estos perros perros se denominan criptorquidos
unilaterales (un testículo retenido) o bilaterales
(ambos testículos). El testículo podría
estar retenido en el abdómen o en cualquier sitio entre
la cavidad abdominal y el saco externo (escroto). Los testículos
retenidos habitualmente no producen esperma, pero producen
hormonas, lo que puede conducir a cualquiera de los cambios
de comportamiento o problemas médicos ya mencionados.
De hecho, algunos estudios han demostrado que los testículos
retenidos son más propensos a desarrollar cáncer.
Como mínimo, sería muy difícil determinar
si un testículo localizado en el abdómen está
desarrollando cáncer, ya que no se puede palpar. Todos
los perros con testículos retenidos deberían
ser castrados por motivos tanto médicos como de comportamiento,
y para asegurarse que esta anormalidad genética no
se perpetúe.
Fuente: pethealthcare.com
Le recomendamos que
hable con su médico veterinario para aclarar cualquier
duda.


Dos ejemplos, son dos machos castrados de
adultos hace mas de un año, ninguno engordo siguen
siendo cariñosos y guardianes.
En la foto superior ven al mismo perro jugando con una hembra.
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