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preguntas claves sobre tu gato
Tanto si has decidido incorporar un gatito
a tu hogar como si ya gozas de su compañia, es probable
que te hayas hecho más de una pregunta acerca de su
comportamiento, sus preferencias o sus necesidades. A continuación
encontrarás la respuesta a las interrogantes más
habituales acerca de los felinos.

1. ¿Estará sano?
Compruebalo con un chequeo casero.
Lo primero que debes observar es su comportamiento. Aunque,
a veces, una determinada conducta no significa lo mismo, los
cambios de carácter y costumbres son indicativos de
que algo está pasando.
Un gato enfermo suele refugiarse en lugares oscuros
y alejados del ruido. Si ves que se comporta de esta
manera, mira su pelo y comprueba que está libre de
manchas oscuras (síntoma de infestación por
pulgas) calvas o costras. El manto debe lucir brillante y
espeso. Pasa la mano por el cuerpo para comprobar si tiene
hinchazones o nudos, y pliégale las patas para ver
si siente dolor. A continuación, inspecciona los ojos
y asegúrate de que están limpios y brillantes,
sin manchas amarillas ni lagañas.
Además, puedes observar el color de sus encías
(el blanco es signo de anemia) y comprueba si aparecen inflamadas.
Si encuentras alguna anomalía no actúes por
tu cuenta y acude al veterinario. Hazlo también si
orina mucho, se fatiga más de lo normal, pierde o gana
peso rápidamente, y cambia de conducta sin motivo aparente.
2. ¿Es cierto que tienen 7 vidas?
Pueden sobrevivir a grandes
caidas.
El gato cuenta con excelentes reflejos
y un elevado sentido del equilibrio. Si a ello se une la elasticidad
de sus articulaciones, es fácil comprender porque son
capaces de sobrevivir a caídas desde gran altura. Su
almohadillas plantares, así como su gran flexibilidad
amortiguan la fuerza del impacto cuando aterriza.
Es frecuente que un gato que cae de una altura inferior a
cuatro pisos, sobreviva al golpe. En tan sólo 60 centímetros
es capaz de girar 180 grados y caer de pie, apoyando primero
las patas delanteras para que éstas absorban el impacto.
3.
¿Que quiere decirme?
Interpreta bien sus gestos y le entenderás.
El gato al igual que otros animales, recurre a los gestos
para expresarse. Cuando inclina las orejas adelante está
saludando, pero si las baja y pliega hacia atrás es
signo de que está alerta y podría atacar. El
miedo lo muestra aplastando el cuerpo contra el suelo,
un gesto que no hay que confundir con la felicidad que siente
cuando se recuesta en el suelo, entorna los ojos y ronronea.
Para manifestar curiosidad, pone las orejas muy tiesas y las
pupilas aparecen dilatadas. Tampoco debes confundir este estado
con el de nerviosismo o expectativa, situación en la
que suelen contraer las orejas.
4.
¿Hara pis en el sitio adecuado?
Es limpio por naturaleza.
Será muy sencillo que aprenda a hacer sus necesidades
en el lugar apropiado; es un animal de costumbres y limpio
por naturaleza. Para lograrlo, debes hacerte con una bandeja
de plastico y cubrirla con granulado sanitario, que puedes
encontrar en tiendas de animales. Lo normal es que
él solito descubra que ese es el lugar donde debe acudir
a hacer pis. Si no ocurre esto, recoge con una paletilla
de plástico sus heces y deposítalas en la bandeja;
enseguida comprenderá que ese es el sitio. De todas
formas, no olvides que los felinos, al igual que los perros,
marcan el territorio con la orina.

5.
¿Puedo pasearlo con correa?
Acostúmbralo desde pequeño.
Aunque te parezca mentira, si quieres, puedes pasear a tu
gato con correa. Es muy importante que lo acostumbres
a ella desde que es un cachorro. Para lograrlo, colócale
un collar con cordel cuando todavía sea pequeño
y permite que lo arrastre por la casa para que poco a poco
se vaya familiarizando con él.
Una vez que se haya habituado, efectúa salidas con
la correa. Procura que sean cortas y por zonas poco transitadas.
Si la rechaza, renuncia, porque no conseguirás nada.
Recuerda que los gatos son menos dóciles que los perros
y que su amistad con el hombre se remonta a 3.000 años,
mientras que el perro lleva acompñanado a los seres
humanos desde hace 15.000 años.
6. ¿Es verdad que odian
el agua?
No, dale un baño de vez en cuando.
Se trata de una falsa creencia. De hecho, hay gatos que se
prestan voluntarios para un buen chapuzón y que disfrutan
con el agua. De todas maneras, para facilitar las labores
de aseo conviene acostumbrarles al baño desde que son
cachorros, siempre y cuando hayan cumplido el calendario de
vacunación y desparasitación establecidos. El
lavado no debe ser tan frecuente como en el caso de los perros,
pero si se ensucia de grasa o aceite o tiene un manto largo
y delicado, no dudes darle un buen baño para que quede
bien reluciente. Lo mejor es que prepares un barreño
con agua templada, una jarra para el aclarado, champú
especial para felinos, y una toalla y un secador para evitar
que esté mucho tiempo mojado y se resfríe. Hay
mininos que se ponen muy nerviosos cuando llega la hora del
baño, es mejor que cuentes con una persona que te ayude
a calmarlo durante el proceso.
7. ¿Qué puedo hacer por su salud?
Cumple con el calendario de vacunación
Una de la más importantes es cumplir escrupulosamente
con el calendario de vacunación establecido. Con el
fin de evitar graves problemas de salud, también debes
desparasitarlo a partir del primer mes y medio de vida. Es
importante que lo lleves regularmente al veterinario
y le consultes todas las dudas que tengas respecto a sus cuidados,
alimentación y comportamiento.
8.
¿Cuáles son sus aficiones?
Les encanta el sol y salir de excursión
Los gatos adoran el calor y el sol, por lo que es bueno que
puedan recibir los rayos del astro rey aunque sea a través
de una ventana. También son amantes de la libertad
y de su independencia. Esto no quiere decir que sean animales
ariscos: al contrario, se sienten felices de recibir las caricias
y el afecto de sus amos. Otra de sus aficiones, a
la que debes poner coto, ya que a veces resulta peligrosa,
es hacer excursiones nocturas y relacionarse con
otros colegas.

9. ¿Se orienta
bien en la calle?
Pueden perderse con facilidad
En la mayor parte de los casos, un minino perdido no
sabe encontrar el camino de regreso a casa. Tienen
sensibilidad para otras cuestiones como, por ejemplo, saber
cuando se avecina una tormenta, ya que son capaces de captar
las ondas electromagnéticas se acompañan a algunos
cambios atmosféricos. Se piensa que esta habilidad
también puede ayudarles a saber cómo regresar
a su hogar, aunque no está del todo claro.
Lo normal es que, si la distancia a recorrer es muy larga,
no puedan volver nunca más.
10.
¿Gatos y perros, juntos?
Llegarán a ser buenos amigos.
Los gatos y los perros pueden convivir sin problemas, siempre
y cuando se tengan en cuenta varias cuestiones. La primera
es la edad: si tienes un perro, no se te ocurra meter
en casa un felino de más de seis meses o intentará
usurpar el lugar del perro. Otro aspecto importante
es que ambos animales deben acostumbrarse uno al otro, y esto
requiere algún tiempo. Procura no interferir en sus
primeros encuentros, pero tampoco los dejes solos o puede
que la cosa acabe en mordiscos y arañazos. Dales de
comer siempre por separado.

11. ¿Conservan rasgos de sus antepasados?
Aún mantienen rasgos salvajes
Los gatos guardan algunos rasgos que los emparentan con sus
hermanos silvestres. Una parte de ellos está totalmente
acostumbrada y adaptada a convivir con el hombre y se deja
alimentar y cuidar por él. Pero no olvides que su dependencia
del ser humano, aunque suene un poco duro, está en
función de los beneficios que puede obtener de él,
como la cama y la comida. Sin embargo, aún conserva
instintos salvajes, por ejemplo, la tendencia a vagabundear
en solitario y su apego a la libertad.

12. ¿A qué
edad los esterilizo?
Entre los siete meses y el año de vida.
La hembra puede ser operada hacia los siete meses de vida;
se trata de una intervención sencilla, sin contraindicaciones
que, además, reduce el riesgo de padecer graves
enfermedades como el cáncer de útero.
El macho puede ser castrado al año de vida pero es
muy importante que haya terminado por completo su crecimiento.
La forma de comprobarlo es pesarlo: si sobrepasa los dos kilos,
su estructuras ósea y muscular están totalmente
desarrolladas. Si el crecimiento no ha concluido, la castración
impide que se complete.
13.
¿Tienen el mismo carácter los gatos que las
gatas?
Hay algunas diferencias entre los dos sexos.
Existen algunas pequeñas diferencias entre los gatos
y las gatas. Los machos suelen ser más activos y más
traviesos que las hembras. Éstas tienen un carácter
mas dulce y se comportan de manera más amigable y afectuosa.
También son más juguetonas. Los gatos rondan
amplios territorios marcándolos con su orina, luchan
por su posesión y por el derecho de aparearse con las
hembras. La castración suele reducir la necesidad del
gato de orinar, pelearse y rondar, aunque no siempre afecta
a su comportamiento. Las hembras castradas no muestran ningún
cambio de conducta respecto a las que no lo están.
Las gatas son, por lo general, más pequeñas
y con una estructura ósea más delicada que la
de los machos; en algunas razas su tamaño es justo
la mitad que el de ellos. Otro de los rasgos que caracterizan
a los gatos que no han sido castrados es que tienen las mejillas
más preminentes y la piel del cuello más gruesa
que as hembras.
14. ¿Puedo alimentarle
con comida casera?
No; proporciónale una dieta comercial rica en proteínas
y de calidad
La mejor dieta es quella que contiene proteínas derivadas
de la carne y del pescado y que está respaldada por
una marca de confianza. Debe asegurar en el etiquetado que
previene el FUS (Síndrome Urológico Felino)
y reunir perfectas condiciones de envasado.
Puedes optar por una dieta húmeda o seca, siempre y
cuando compruebes que se adapta a la edad, el tamaño
y el peso de tu gato. Déjasela a libre disposición
y no le des comida casera: puede acarrear serios problemas
de salud, sobre todo si se trata de vísceras.

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